Fiesta de San Andrés, Apóstol (30 de Noviembre)

Evangelio según san Mateo 4, 18-22

Una vez que Jesús caminaba por la ribera del mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado después Pedro, y Andrés, los cuales estaban echando las redes al mar, porque eran pescadores. Jesús les dijo: “Síganme y los haré pescadores de hombres”. Ellos inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.

Pasando más adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que estaban con su padre en la barca, remendando las redes, y los llamó también. Ellos, dejando enseguida la barca y a su padre, lo siguieron.

 

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Pido disculpas por no haber publicado antes, pero gracias a Dios ya me puse al corriente el día de hoy. Me encomiendo a sus oraciones y gracias por su paciencia y apoyo.

 

Reto Trivia Vida de los Santos del mes de noviembre, cada día publicaré la vida de un santo y deberás de enviar tus respuestas del mes correspondiente al correo electrónico penriquegarcia@gmail.com del 1º  al 5 de cada mes.  Los resultados se publicaran el día 10 de cada mes.  ¿Aceptas el Reto de la Trivia de la Vida de los Santos? Para el mes de noviembre la trivia de la vida de los santos del #165 al #194. ¡ESPERO SUS RESPUESTAS!

 

Hoy estamos celebrando la fiesta de San Andrés apóstol.  Reflexionemos en las palabras que Jesús les dijo al apóstol Andrés y a su hermano Simón, Pedro, las cuales han resonado a lo largo de la historia y en el corazón de muchos de nosotros como discípulos, “Síganme y los haré pescadores de hombres.” No sólo Pedro, Andrés, Santiago, Juan y otros ocho dejaron todo para convertirse en pescadores de hombres, pero el Señor nos continúa llamando hoy para que seamos sus discípulos-misioneros fieles y para que vayamos a convertir a otros en discípulos del Señor.

 

El Señor nos llamada a ser discípulos misioneros, a hacer discípulos de todas las naciones, como Jesús ordenó a sus seguidores antes de ascender al cielo. Esto no significa que todos estamos llamados a ir a otros países a evangelizar. Algunas personas llamadas a ser misioneros extranjeros, pero la mayoría de nosotros estamos llamados a comenzar con nuestras propias familias y amigos.

 

¿Cómo nos convertimos en discípulos misioneros? Esto lo aprendemos en las Sagradas Escrituras. Primero Jesús llamó a los discípulos por su nombre para seguirlo, ellos tuvieron un encuentro con Él como Mesías-Cristo; Él se ganó su confianza y ellos confiaban en Él. Entonces Jesús pasó tres años ensenándoles y edificándoles en la fe. Escucharon su predicación, convivieron con Él, observaron cómo interactuaba con la gente con misericordia y amor, vieron que confiaba plenamente en el Padre Celestial y por ello cuanto pedía se lo otorgaba y pudo hacer milagros, etc. Luego, Jesús los envió a hacer lo mismo con los demás.

 

Les recomiendo leer detenidamente la vida de nuestro santo de la trivia del día de hoy, porque nos da muestra de ser un gran apóstol misionero de Cristo y de llamarnos a trabajar para el Reino de Dios. Para mí ha sido un gran modelo e inspiración de cómo debe ser un sacerdote y como debo de amar a mi pueblo, confiar en Dios y como Él nunca me abandonará.

 

Basado en el modelo de Jesús. ¿Dónde te pondrías en este modelo? ¿Te has encontrado personalmente con Jesús a través de las Escrituras, en un retiro, en la misa, a través de otra persona, hasta el punto en que Él ha ganado tu corazón y confías en Él? ¿Has experimentado su llamado personal para que seas su discípulo?

 

Si ya aceptaste la invitación del Señor para ser su discípulo, ¿estás trabajando para construir el Reino de Dios? ¿Estás meditando las Escrituras para dejarte transformar y moldear por Jesús? ¿Estás aprendiendo sobre tu fe leyendo buenos libros o tomando clases?

 

Así como Jesús envió a sus discípulos a hacer otros discípulos, estamos llamados a hacer lo mismo. ¿Con quién Dios me está llamando a compartir mi fe y hacerlo su discípulo? Si no me siento preparado para compartir mi fe, ¿qué puedo hacer para desarrollar mi confianza en el Señor?

 

Jesús nos llama a todos de la misma manera que Él llamó a San Andrés, “Ven y sígueme”. Andrés entonces trajo a su hermano Simón Pedro a encontrarse con Jesús y cambió la vida de ambos. En el plan de Dios, hay personas que vendrán a conocer a Jesús a través de ti. Cuál es tu respuesta mientras Jesús te mira y dice: “Ven, sígueme”.

 

Reto Trivia Vida de los Santos del mes de noviembre. #194 san 

 

El santo de la trivia del dia de hoy y ultimo del mes de noviembre nació en una pequeña ciudad a 50 kms. de Cracovia, el 18 de mayo de 1920. Era el más pequeño de tres hijos de Karol Wojtyła y Emilia Kaczorowska. Su madre falleció cuando el tenía nueve años. Su hermano mayor Edmund (médico) murió en 1932 y su padre (suboficial del ejército) en 1941. Su hermana Olga murió antes de que naciera él. A la edad de 21 años no le quedo ningún familiar inmediato.

 

Fue bautizado al mes y a los 9 años hizo la Primera Comunión, y a los 18 recibió la Confirmación. Terminados los estudios de enseñanza media en la escuela Marcin Wadowita de Wadowice, se matriculó en 1938 en la Universidad Jagellónica de Cracovia y en una escuela de teatro.

 

Cuando las fuerzas de ocupación nazi cerraron la Universidad, en 1939, el joven Karol tuvo que trabajar en una cantera y luego en una fábrica química (Solvay), para ganarse la vida y evitar la deportación a Alemania.

 

A partir de 1942, al sentir la vocación al sacerdocio, siguió las clases de formación del seminario clandestino de Cracovia, dirigido por el Arzobispo de Cracovia, Cardenal Adam Stefan Sapieha. Al mismo tiempo, fue uno de los promotores del “Teatro Rapsódico”, también clandestino.

 

Tras la segunda guerra mundial, continuó sus estudios en el seminario mayor de Cracovia, nuevamente abierto, y en la Facultad de Teología de la Universidad Jagellónica, hasta su ordenación sacerdotal en Cracovia el 1 de noviembre de 1946 de manos del Arzobispo Sapieha.

 

Seguidamente fue enviado a Roma, donde, bajo la dirección del dominico francés Garrigou-Lagrange, se doctoró en 1948 en teología, con una tesis sobre el tema de la fe en las obras de San Juan de la Cruz. En aquel período aprovechó sus vacaciones para ejercer el ministerio pastoral entre los emigrantes polacos de Francia, Bélgica y Holanda.

 

En 1948 volvió a Polonia, y fue vicario en diversas parroquias de Cracovia y capellán de los universitarios hasta 1951, cuando reanudó sus estudios filosóficos y teológicos. En 1953 presentó en la Universidad Católica de Lublin una tesis titulada “Valoración de la posibilidad de fundar una ética católica sobre la base del sistema ético de Max Scheler”. Después pasó a ser profesor de Teología Moral y Ética Social en el seminario mayor de Cracovia y en la facultad de Teología de Lublin.

 

El 4 de julio de 1958 fue nombrado por Pío XII Obispo titular de Olmi y Auxiliar de Cracovia. Recibió la ordenación episcopal el 28 de septiembre de 1958 en la catedral del Wawel (Cracovia), de manos del Arzobispo Eugeniusz Baziak.

 

El 13 de enero de 1964 fue nombrado Arzobispo de Cracovia por Pablo VI, quien le hizo cardenal el 26 de junio de 1967.

 

Además de participar en el Concilio Vaticano II (1962-1965), con una contribución importante en la elaboración de la constitución Gaudium et spes, el Cardenal Wojtyła tomó parte en las cinco asambleas del Sínodo de los Obispos anteriores a su pontificado.

 

Los cardenales reunidos en Cónclave le eligieron Papa el 16 de octubre de 1978. El 22 de octubre comenzó solemnemente su ministerio petrino como 263 sucesor del Apóstol Pedro. Su pontificado ha sido uno de los más largos de la historia de la Iglesia y ha durado casi 27 años.

 

Tuvo un incansable espíritu misionero, dedicando todas sus energías, movido por la “sollicitudo omnium Ecclesiarum” y por la caridad abierta a toda la humanidad. Realizó 104 viajes apostólicos fuera de Italia, y 146 por el interior de este país. Además, como Obispo de Roma, visitó 317 de las 333 parroquias romanas.

 

Más de 17 600 000 peregrinos participaron en las 1166 Audiencias Generales que se celebran los miércoles. Ese número no incluye las otras audiencias especiales y las ceremonias religiosas [más de 8 millones de peregrinos durante el Gran Jubileo del año 2000] y los millones de fieles que el Papa encontró durante las visitas pastorales efectuadas en Italia y en el resto del mundo.

 

Su amor a los jóvenes le impulsó a iniciar en 1985 las Jornadas Mundiales de la Juventud. En las 19 ediciones de la JMJ celebradas a lo largo de su pontificado se reunieron millones de jóvenes de todo el mundo. Además, su atención hacia la familia se puso de manifiesto con los encuentros mundiales de las familias, inaugurados por él en 1994.

 

Promovió el diálogo con los judíos y con los representantes de las demás religiones, convocándolos en varias ocasiones a encuentros de oración por la paz, especialmente en Asís.

 

Bajo su guía, la Iglesia se acercó al tercer milenio y celebró el Gran Jubileo del año 2000, según las líneas indicadas por él en la carta apostólica Tertio millennio adveniente; y se asomó después a la nueva época, recibiendo sus indicaciones en la carta apostólica Novo millennio ineunte, en la que mostraba a los fieles el camino del tiempo futuro.

 

Con el Año de la Redención, el Año Mariano y el Año de la Eucaristía, promovió la renovación espiritual de la Iglesia.

 

Realizó numerosas canonizaciones y beatificaciones para mostrar innumerables ejemplos de santidad de hoy, que sirvieran de estímulo a los hombres de nuestro tiempo: celebró 147 ceremonias de beatificación -en las que proclamó 1338 beatos- y 51 canonizaciones, con un total de 482 santos. Proclamó a santa Teresa del Niño Jesús Doctora de la Iglesia.

 

Amplió notablemente el Colegio cardenalicio, creando 231 cardenales (más uno “in pectore”, cuyo nombre no se hizo público antes de su muerte) en 9 consistorios. Además, convocó 6 reuniones plenarias del colegio cardenalicio.

 

Entre sus documentos principales se incluyen: 14 Encíclicas, 15 Exhortaciones apostólicas, 11 Constituciones apostólicas y 45 Cartas apostólicas.

 

Promulgó el Catecismo de la Iglesia Católica, a la luz de la Revelación, autorizadamente interpretada por el Concilio Vaticano II. Reformó el Código de Derecho Canónico y el Código de Cánones de las Iglesias Orientales; y reorganizó la Curia Romana.

 

Publicó también cinco libros como doctor privado: “Cruzando el umbral de la esperanza” (octubre de 1994);  “Don y misterio: en el quincuagésimo aniversario de mi ordenación sacerdotal” (noviembre de 1996); “Tríptico romano – Meditaciones”, libro de poesías (marzo de 2003); “¡Levantaos! ¡Vamos!” (mayo de 2004) y “Memoria e identidad” (febrero de 2005).

 

Falleció el 2 de abril de 2005, a las 21:37 horas, mientras concluía el sábado, y ya habíamos entrado en la octava de Pascua y domingo de la Misericordia Divina.

Desde aquella noche hasta el 8 de abril, día en que se celebraron las exequias del difunto pontífice, más de tres millones de peregrinos le rindieron homenaje, haciendo incluso 24 horas de cola para poder acceder a la basílica de San Pedro.

El Papa Benedicto XVI lo beatificó el 1 de mayo de 2011 y el Papa Francisco lo canonizó, junto a Juan XXIII, el 27 de abril del 2014.

 

¡Lee la Biblia, confía en la misericordia de Dios y tu vida se transformará!

 

En Cristo y Santa María de Guadalupe

 

Padre Enrique García Elizalde

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