Miércoles XXX del Tiempo Ordinario

Evangelio según san Lucas 13, 22-30

En aquel tiempo, Jesús iba enseñando por ciudades y pueblos, mientras se encaminaba a Jerusalén. Alguien le preguntó: “Señor, ¿es verdad que son pocos los que se salvan?”

Jesús le respondió: “Esfuércense en entrar por la puerta, que es angosta, pues yo les aseguro que muchos tratarán de entrar y no podrán. Cuando el dueño de la casa se levante de la mesa y cierre la puerta, ustedes se quedarán afuera y se pondrán a tocar la puerta, diciendo: ‘Señor, ábrenos’. Pero él les responderá: ‘No sé quiénes son ustedes’. Entonces le dirán con insistencia: ‘Hemos comido y bebido contigo y tú has enseñado en nuestras plazas’. Pero él replicará: ‘Yo les aseguro que no sé quiénes son ustedes. Apártense de mí, todos ustedes los que hacen el mal’. Entonces llorarán ustedes y se desesperarán, cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes se vean echados fuera. Vendrán muchos del oriente y del poniente, del norte y del sur, y participarán en el banquete del Reino de Dios.

Pues los que ahora son los últimos, serán los primeros; y los que ahora son los primeros, serán los últimos”.

 

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Reto Trivia Vida de los Santos del mes de octubre, cada día publicaré la vida de un santo y deberás de enviar tus respuestas del mes correspondiente al correo electrónico penriquegarcia@gmail.com del 1º  al 5 de cada mes.  Los resultados se publicaran el día 10 de cada mes.  ¿Aceptas el Reto de la Trivia de la Vida de los Santos? Para el mes de octubre la trivia de la vida de los santos del #134 al #164. ¡ESPERO SUS RESPUESTAS!

 

Gracias por sus oraciones por nuestro retiro del fin de semana “¿Qué quieres que haga por ti?” (Mc 10, 51) de este fin de semana pasado. Animo a todos los participantes a tener una relación más fuerte con Dios y ser auténticos discípulos misioneros de su amor. Mantengámonos unidos en oración y no dejemos de leer la Biblia y el Catecismo de la Iglesia Católica. Recemos el rosario y visitemos el Santísimo todos los días.

 

Después de haber exhortado a los cónyuges a vivir su relación matrimonial en conformidad con su identidad cristiana (cf. Ef 5, 22-33), el apóstol Pablo se dirige a los hijos y a los padres. También a ellos les dirige la invitación al mutuo respeto en la común obediencia a Cristo (cf. Ef 5, 21).

 

Hoy en la primera lectura (Ef 6, 1-9) san Pablo a los hijos les recuerda el mandamiento mosaico: “Honra a tu padre y a tu madre” (Ex 20, 12ª). La obediencia a los padres tiene que ver con la relación con Dios, el cual liga a esta relación su bendición, expresada en términos de fecundidad, según la doctrina de la retribución temporal (v. 3; cf. Ex 20, 12b).

 

¿Atiendes a tus padres y sus necesidades como Dios manda?

 

Padres, no exasperen a sus hijos; más bien fórmenlos y corríjanlos, para educarlos bien, como el Señor quiere.” A los padres les ha sido confiada la tarea de educar a los hijos, y la deben de llevar a cabo con mansedumbre y premura, no siguiendo sus propios intereses, sino como servidores de la obra de Dios (v. 4): en él debe inspirarse y orientarse la acción educadora. La relación con el Señor y la obediencia a su voluntad califican, pues, las relaciones entre padres e hijos, iluminando y corroborando la paciente y suave firmeza de unos y el respeto de los otros.

 

¿Verdaderamente educas a tus hijos para el bien como el señor quiere?

¿Educas a tus hijos con tu ejemplo o esta responsabilidad se lo dejas a la escuela o al gobierno?

 

También las relaciones entre esclavos y amos reciben una nueva luz del anuncio cristiano, “Esclavos, obedezcan a sus amos de este mundo con docilidad, respeto y sencillez de corazón, como a Cristo; no sólo cuando los están mirando, ni sólo para quedar bien con ellos, sino como esclavos de Cristo.” Se trata de relaciones de personas sometidas todas ellas al mismo “Señor”  (v.9b), que, sin favoritismo alguno, reconoce y aprecia el bien realizado por cada uno, no la situación social que tiene (v. 8). Tanto para los esclavos como para los amos vale la misma Palabra de Jesús: “Les aseguro que cuanto hicieron a uno de éstos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron” (Mt 25, 40). Por eso el esclavo, cuando obedece a su amo, obedece a Cristo, con un corazón animado por la caridad, exento de arrogancia y autoritarismo (v. 9a).

 

Para mí un punto importante es que hay que realizar todo “no sólo cuando los están mirando, ni sólo para quedar bien con ellos,”  sino cumplir de corazón la voluntad de Dios y servirle “de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres, recordando que cada uno, sea esclavo o libre, será recompensado por el Señor, según el bien que haya hecho.”

 

¿Haces las cosas para que te vean los demás o por agradar a Dios?

 

El pasaje evangélico de hoy comienza una nueva etapa en el viaje hacia Jerusalén, marcada por la anotación-sumario del paso de Jesús por los pueblos y aldeas y su incesante enseñanza (v.22). La pregunta que abre la nueva sección tiene que ver con los que formarán parte del Reino de Dios (v. 230. Jesús no da una respuesta directa sobre el número de los que se salvarán, sino que nos exhorta a estar preparados y a mostrarse solícitos en la acogida del Reino que viene.

 

Se trata de la urgencia ineludible de comprometernos con todo nuestro ser, de concentrar todas nuestras fuerzas, como haríamos si tuviéramos que pasar por una parte estrecha (v. 24). “Hoy” es el momento oportuno para este compromiso, un compromiso que no hemos de aplazar: la salvación es el don de Dios al que nos adherimos haciendo el bien, no simplemente reivindicando vínculos de familiaridad con Jesús (vv. 25ss).

 

La imagen del banquete escatológico, en el que participan todos los pueblos de la tierra (v. 29), manifiesta la salvación ofrecida a todos los hombres y acogida por muchos paganos. Así éstos, los “últimos” en recibir el anuncio del Evangelio, serán los “primeros” en entrar en el Reino de Dios, mientras que Israel, primero en escuchar el anuncio, se verá excluido si no lo acoge (v. 30). La salvación no es cuestión de pertenencia étnica, sino de fe en Jesús.  No es el ser el hijo de Abrahán lo que asegura la participación en el Reino (v. 28), sino la realización de las obras de Abrahán (cf. Jn 8, 39), el cual, con la esperanza de la redención futura (cf. 8,56), tuvo fe y por esa fe fue reconocido como justo (cf. Sant 2, 23).

 

¿De verdad lo que más te preocupa es tu salvación y la de tu familia?

¿Qué estás haciendo para hacer la voluntad de Dios y obtener su salvación?

 

Reto Trivia Vida de los Santos del mes de octubre. #164 Santo 

Nuestro santo de la trivia de hoy era un exponente de una noble familia flamenca. Nació en 1118 en Épinoy, en la región francesa de Artois (Artesia), quedó inmediatamente huérfano, pues el padre murió poco antes de su nacimiento, y la madre en el momento del parto. Una vez mayor se enteró de este triste hecho, comenzó a sufrir de sentimiento de culpa por la muerte de su madre y a estar constantemente abatido por una fuerte depresión. No le quedó más que entregarse a la Divina Misericordia y, siendo ya adulto, iniciar una serie de peregrinaciones penitenciales que le permitieran superar sus dificultades y escrúpulos. Decidió establecerse en Sebourg, en el distrito de Valenciennes, en la Francia nororiental, y aquí emprendió la actividad de pastor. Pronto se difundió por los alrededores su fama de santidad, y algunas voces le atribuían el don de la bilocación (estar en dos partes al mismo tiempo).

 

Fue visto asistiendo a misa, y a la vez llevando a pastar a las ovejas. Transcurridos seis años reemprendió su peregrinaje y, después de haber estado en Roma al menos nueve veces, fue aquejado de una grave hernia que lo obligó a vivir en una celda expresamente edificada contra el muro de una iglesia de Sebourg. La participación en la misa le era facilitada por una ventanilla oblicua que conectaba los dos lados. En tales condiciones sobrevivió, según la tradición, agonizando durante cuarenta años, entre atroces sufrimientos, alimentándose de pan y agua. La leyenda narra que, ocurrido un incendio que destruyó gran parte de la iglesia y de su celda, nuestro santo fue encontrado arrodillado entre las cenizas.
Pero en el 1189 llegó también para él la hora de la muerte y su culto se difundió inmediatamente en los alrededores. Su tumba fue hecha en la iglesia de Sebourg y se convirtió en meta de incesantes peregrinaciones.

 

Venerado como patrono de los pastores y del pastoreo, es también invocado contra la hernia, la nefritis, los cólicos renales y la depresión.

 

Oremos por los enfermos de depresión, hernias, cólicos renales y nefritis. Pidamos su intercesión para que sanen.

 

¡Lee la Biblia, confía en la misericordia de Dios y tu vida se transformará!

 

En Cristo y Santa María de Guadalupe

 

Padre Enrique García Elizalde

 

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Un comentario en “Miércoles XXX del Tiempo Ordinario

  1. Consuelo campos dijo:

    Muchísimas gracias padre por los esfuerzos que hiso para que el retiro se llevará a cabo y muchas gracias al equipo que apoyó lindicimas personas todos y gracias por las lecturas d3 cada día ahora no tendré pretexto para leer y

    Me gusta

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