Domingo XXVII del Tiempo Ordinario (Ciclo B)

Evangelio según san Marcos 10, 2-16

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: “¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su esposa?”

Él les respondió: “¿Qué les prescribió Moisés?” Ellos contestaron: “Moisés nos permitió el divorcio mediante la entrega de un acta de divorcio a la esposa”. Jesús les dijo: “Moisés prescribió esto, debido a la dureza del corazón de ustedes. Pero desde el principio, al crearlos, Dios los hizo hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su esposa y serán los dos una sola cosa. De modo que ya no son dos, sino una sola cosa. Por eso, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre”.

Ya en casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre el asunto. Jesús les dijo: “Si uno se divorcia de su esposa y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio”.

Después de esto, la gente le llevó a Jesús unos niños para que los tocara, pero los discípulos trataban de impedirlo.

Al ver aquello, Jesús se disgustó y les dijo: “Dejen que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios es de los que son como ellos. Les aseguro que el que no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él”.

Después tomó en brazos a los niños y los bendijo imponiéndoles las manos.

 

============================

Jesus with children

 

Reto Trivia Vida de los Santos del mes de octubre, cada día publicaré la vida de un santo y deberás de enviar tus respuestas del mes correspondiente al correo electrónico penriquegarcia@gmail.com del 1º  al 5 de cada mes.  Los resultados se publicaran el día 10 de cada mes.  ¿Aceptas el Reto de la Trivia de la Vida de los Santos? Para el mes de octubre la trivia de la vida de los santos del #134 al #164. ¡ESPERO SUS RESPUESTAS!

 

En este domingo XXVII del Tiempo ordinario la liturgia nos recuerda lo sagrado del matrimonio. En la primera lectura de Génesis (2, 18-24), leemos que Dios ve que “No es bueno que el hombre esté solo.” Por eso crea a la mujer, “Voy a hacerle a alguien como él, para que lo ayude”. Es decir, hombre y mujer tienen la misma dignidad, son una ayuda mutua y complemento para alcanzar su plenitud. Por ello el hombre debe madurar y tomar responsabilidad en la creación: “Adán les puso nombre a todos los animales”. El poner nombre significa tener autoridad sobre a quién se le pone nombre, ser responsable de cuidarlo y decidir sobre él. Es decir, el hombre debe de madurar siendo responsable de lo que se le ha encomendado, cuidando la creación y “el hombre abandonará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer y serán los dos una sola cosa.” Es decir, ha sido creado para para la unión y la comunión, vivir en comunidad. El matrimonio es un símbolo de cómo Cristo ama a la Iglesia; Él murió por ella.

 

 

Jesús reitera lo sagrado del matrimonio en el pasaje del Evangelio de hoy. Por la dureza del corazón de los israelitas Moisés les concedió divorciarse de sus esposas, pero no era ese el plan original de Dios. Su plan es que el matrimonio era para siempre. Jesús, quien es modelo de todo hombre, murió por nosotros en la cruz y nos entregó todo su amor para darnos vida y vida en abundancia. Sin embargo, somos pecadores (duros de corazón)  y a veces es difícil reflejar el amor de Jesús. Pero ese es nuestro llamado, amar incondicionalmente, como Jesús nuestro modelo. No debemos permitir que el egoísmo o inmadurez nos impidan amar con plenitud y vivir en comunidad.

 

 

Actualmente hay una alta tasa de divorcios aquí y en todo el mundo. Cada vez hay menos familias que no han experimentado el divorcio o separación  de alguna manera entre ellos o sus parientes. ¿Por qué Jesús es tan claro y firme de estar en contra del divorcio? Porque la familia es la estructura clave en la sociedad. Si cuidamos a los matrimonios y son saludables en todas las áreas de su vida, entonces, tendremos hijos y familias saludables, no olvidemos que la familia es la célula de la sociedad y por lo tanto, tendríamos una sociedad saludable. A medida que se rompen los matrimonios, las heridas se adentran en los cónyuges, los hijos y a todos los parientes. No es de extrañar que tengamos tantas personas que sufren depresión, ansiedad y tienen tendencias suicidas o pensamiento de una cultura de la muerte. Pero recuérdalo, estas heridas comienzan en la familia y a veces se alimentan por años por una falta de amor, violencia intrafamiliar, falta de aprecio y valorización de cada uno de sus miembros, alcoholismo, pornografía, falta de valores, de poner en práctica el amor, sacrificio y servicio por los otros, además, de la falta de madurez y ejemplo.

¿Cómo podemos empezar a revertir esto? Será difícil, pero no imposible, porque “para Dios no hay nada imposible” (ver Lc 1, 37), creo que necesitamos volver a la noción bíblica del amor. Jesús dijo: “No hay amor más grande que dar la vida por un amigo”. Él nos mostró el mejor ejemplo de ese amor sacrificial en la cruz. En otras palabras, el amor real es buscar lo mejor para la otra persona; poniendo sus necesidades antes que las nuestras. Si basamos el amor y nuestra familia en los sentimientos, sabemos que los sentimientos van y vienen en las mejores relaciones. Debemos poner nuestras relaciones familiares en nuestra identidad como hijos amados de Dios y recordemos que solo Dios puede satisfacer nuestros anhelos más profundos, por lo tanto, evitemos y paremos de estar buscando la felicidad en otras personas, busquémoslo en Dios. Un ejemplo: Si mi matrimonio no va bien, busco ayuda o consuelo en otra persona, en lugar de recurrir a Dios.

 
Además de profundizar nuestra relación con Cristo e intentar imitar la forma en que Él ama, también debemos buscar la sanación en nuestras propias vidas. ¿Dónde están las heridas de mi pasado? ¿Se divorciaron mis padres? ¿Experimenté el amor que necesitaba cuando era niño, joven o adulto joven? ¿Me han abusado físicamente, emocionalmente, psicológicamente o sexualmente? Cada persona en el mundo tiene heridas que necesitan ser sanadas. Le recomiendo que lea el libro del Dr. Bob Schuchts titulado “Be Healed” (Ser sanado) y asiste a un retiro, especialmente de sanación. Si no sanamos nuestras heridas, tendemos a lastimar a los demás, “la boca habla de lo que está lleno el corazón” (Lc 6, 45). Por ello debemos ser libres de heridas, de rencores y resentimientos. La libertad, el perdón y la madurez son elementos clave para los matrimonios duraderos.

 

No es fácil amar a una persona durante toda nuestra vida, pero cuando se tiene la convicción, deseo, amor sacrificial, madurez y deseo de hacer la voluntad de Dios con su ayuda, lo podemos lograr, recuerda que tampoco para Jesús fue fácil, “Padre, si quieres, aparta de mí este cáliz; pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya.” (Lc 22, 42). Imagina el sufrimiento que atravesó en el camino hacia el Calvario y mientras estaba en la cruz. Él hizo todo eso por amor a ti y a mí.

¿Cómo puedo imitar el amor de Cristo en mi matrimonio y en otras relaciones?
¿Dónde necesito sanación en mi vida para encontrar más libertad y perdón?
¿Cómo puedo ayudar a mi cónyuge e hijos a llegar al cielo?

Jesús ha peleado por nosotros y ha ganado la batalla en la cruz, Él pelea contigo y conmigo en cada batalla y hay garantía que podemos ganar todas nuestras batallas. No dudes, confía en Él, búscalo en la oración, alimenta tu corazón meditando su Palabra y recibiendo Su Cuerpo y Su Sangre, si es posible diario. Si diario alimentas tu cuerpo, ¿no deberíamos de alimentar diario nuestra alma?

 

Reto Trivia Vida de los Santos del mes de septiembre. #140

 

¿Qué santo tenía cientos de concubinas, varias esposas de todo el mundo, tantos niños que se perdió la cuenta, y un ejército de paganos? ¡El santo de la trivia del día de hoy!

 

Fue el gran príncipe de Kiev, y quien se convirtió al cristianismo en el año 988, aunque antes de su conversión era un hombre muy malvado. Desde el comienzo de su reino en 980, el conquistó tierras, asesino personas, tuvo hijos, en algunas ocasiones, ya que era pagano, participó en sacrificios humanos a sus dioses paganos:

En 983, luego de otro de sus éxitos militares, el príncipe de Kiev y su ejército pensaron que era necesario sacrificar vidas humanas a los dioses. Se echaron suertes y le cayeron a un joven, de nombre Loann, el hijo de un cristiano llamado Fyodor. El padre del joven se paró firme en contra del sacrificio de su hijo a los ídolos. Más que eso, el intento mostrarle a los paganos la inutilidad de su fe: “sus dioses son nada más que madera: están aquí ahora y mañana se pudrirán; sus dioses no comen, ni beben ni hablan y están hechos por las manos humanas, cuando en realidad, sólo existe un verdadero Dios. Él es adorado por los sabios y él creó los cielos y la tierra; ¿y sus dioses? Ellos no han creado nada, porque ellos mismos fueron creados; nunca le daré mi hijo a los demonios!”

 

Interesantemente, fue este discurso el que causó que nuestro santo que pensó durante  varios años si se debía convertir al cristianismo, lo cual él hizo finalmente.

 

Nuestro santo lideró de una forma tan bondadosa luego de su conversión, que él fue conocido como Vladimir el grande, una diferencia inmensa con su vida pasada. Murió en Bérestovo, cerca de Kiev; su cuerpo fue desmembrado y distribuido entre sus numerosas fundaciones sagradas y venerado como reliquia.

 

¡Lee la Biblia, confía en la misericordia de Dios y tu vida se transformará!

 

En Cristo y Santa María de Guadalupe

 

Padre Enrique Garcia Elizalde

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s