Memoria de los Santos Ángeles Custodios

Evangelio según san Mateo 18, 1-5. 10

En cierta ocasión, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: “¿Quién es más grande en el Reino de los cielos?”

Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: “Yo les aseguro a ustedes que si no cambian y no se hacen como los niños, no entrarán en el Reino de los cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí.

Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, pues yo les digo que sus ángeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre, que está en el cielo”.

 

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Reto Trivia Vida de los Santos del mes de octubre, cada día publicaré la vida de un santo y deberás de enviar tus respuestas del mes correspondiente al correo electrónico penriquegarcia@gmail.com del 1º  al 5 de cada mes.  Los resultados se publicaran el día 10 de cada mes.  ¿Aceptas el Reto de la Trivia de la Vida de los Santos? Para el mes de octubre la trivia de la vida de los santos del #134 al #164. ¡ESPERO SUS RESPUESTAS!

 

Hoy como Iglesia celebramos a los Santos Ángeles Custodios y esto nos recuerda que cada uno de nosotros tenemos un ángel de la guarda que está siempre con nosotros, al mismo tiempo que actúa como mensajero de Dios, que nos protege, guía e inspira busquemos a Dios y juntos contemplemos su rostro. Esto debería brindarnos un gran consuelo y debería alentarnos a platicar con nuestro ángel de la guarda con más frecuencia.

 

Mis padres y mis abuelos tanto paternos como maternos han tenido tienda de abarrotes, de esa manera se han ganado la vida y sacaron adelante a nuestra familia, esa es una función y no su naturaleza, es decir, fue la forma en que han alimentado y satisfecho las necesidades de la familia. El catecismo de la Iglesia Católica nos dice de los ángeles que “son seres espirituales no corporales” (CEC #328),  San Agustín dice respecto a ellos: “El nombre de ángel indica su oficio, no su naturaleza. Si preguntas por su naturaleza, te diré que es un espíritu; si preguntas por lo que hace, te diré que es un ángel“). Con todo su ser, los ángeles son servidores y mensajeros de Dios. Porque contemplan “constantemente el rostro de mi Padre que está en los cielos” (Mt 18, 10), son “agentes de sus órdenes, atentos a la voz de su palabra” (Sal 103, 20) (CEC#329).

 

En el #330 el CEC dice: “En tanto que criaturas puramente espirituales, tienen inteligencia y voluntad: son criaturas personales (cf Pío XII, enc. Humani generis: DS 3891) e inmortales (cf Lc 20, 36). Superan en perfección a todas las criaturas visibles. El resplandor de su gloria da testimonio de ello (cf Dn 10, 9-12).”

 

En el Evangelio de hoy se nos presenta  que los discípulos le preguntaron a Jesús: “¿Quién es más grande en el Reino de los cielos?” y Él llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: “Yo les aseguro a ustedes que si no cambian y no se hacen como los niños, no entrarán en el Reino de los cielos.” Habla de hacerse “pequeño como este niño, ése es el más grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí.” Aquí el punto es la humildad, por eso nos dirá: “cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, pues yo les digo que sus ángeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre, que está en el cielo”. Por eso debemos ser humildes para poder ver las maravillas de Dios. Mis padres siempre nos enseñaron a mis hermanos y a mí que ser acomedidos y humildes se nos van a abrir muchas puertas, y que por el contrario ser orgullosos y perezosos se nos iban a cerrar las puertas”. Lo mismo pienso, pero especialmente con las puertas no de este mundo sino con las del cielo.

 

¿Has tenido una experiencia en la que sucedió algo completamente inexplicable? Hace unos años tuve una experiencia en la que manejaba mi auto en la carretera en el Estado de Texas. Iba a más de 100 kilómetros por hora, cuando de repente, vi que de la camioneta que iba frente a mí se cayó una llanta de carretilla, así que tuve que pensar rápidamente y busqué una salida o escape y no hubo ninguna, por lo tanto, pisé los frenos, pero la rueda venia directo a mi carro y me iba a golpear. Comencé a orar y pedir ayuda. En el último segundo, justo antes de que me preparara para ser impactado por la llanta brinco tan alto que paso por encima y no me golpeo. No lo podía creer porque justo antes de cerrar mis ojos veía claramente que iba a ser impactado. Realmente creo que Dios envió mi ángel de la guarda para proteger mi auto.

 

Los ángeles son una de las muchas maneras en que Dios nos muestra su amor y protección incondicional y permanente.

 

¿Creo en los ángeles que Dios me envía cada día?

¿Rezo para la protección y orientación de mi ángel de la guarda?

 

Comparta una experiencia de su ángel de la guarda con un amigo(a) para animarlo(a) en su amistad con Dios.

 

Reto Trivia Vida de los Santos del mes de septiembre. #135 Santa

Confiar en la Providencia de Dios le permitió a nuestra santa del día de hoy abandonar su tierra natal, navegar por medio mundo y encontrar una nueva congregación religiosa.

Nacida en Etables, Francia, su nombre de bautismo fue Anne-Thérèse Guerin pero al hacerse religiosa se lo cambiaron, porque significa cambiar de vida y olvidarse del pasado. Ella quedó destrozada por el asesinato de su padre cuando ella tenía 15 años. Durante varios años, cuidó de su madre y de su hermana menor. Ingresó en las Hermanas de la Providencia en 1823. Una enfermedad durante el noviciado la dejó con una salud frágil de por vida, pero eso no le impidió convertirse en una maestra consumada.

Por invitación del obispo de Vincennes, Indiana, ella y cinco hermanas fueron enviadas en 1840 a Saint Mary-of-the-Woods, Indiana, para enseñar y atender a los enfermos pobres. Ella debía establecer una casa madre y un noviciado. Sólo más tarde supo que sus superiores franceses ya habían decidido que las hermanas en los Estados Unidos debían formar una nueva congregación religiosa bajo su liderazgo.
Ella y su comunidad perseveraron a pesar de los incendios, los fracasos de los cultivos, los prejuicios contra las religiosas católicas, los malentendidos y la separación de su congregación religiosa original. Una vez le dijo a sus hermanas: “Confíen en la Providencia que hasta ahora nunca nos ha fallado. El camino aún no está claro. A tientas a lo largo lentamente. No presione los asuntos; sé paciente, confía”. En otra ocasión ella dijo: “Con Jesús, ¿a qué debemos temer? ”
Ella fue sepultada en la Iglesia de la Inmaculada Concepción en Saint Mary-of-the-Woods, Indiana. Fue beatificada en 1998 y canonizada ocho años después.

 

¡Lee la Biblia, confía en la misericordia de Dios y tu vida se transformará!

 

En Cristo y Santa María de Guadalupe

 

Padre Enrique Garcia Elizalde

 

 

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