Martes XXII del Tiempo Ordinario

Evangelio según san Lucas 4, 31-37

En aquel tiempo, Jesús fue a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Todos estaban asombrados de sus enseñanzas, porque hablaba con autoridad.

Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo y se puso a gritar muy fuerte: “¡Déjanos! ¿Por qué te metes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Sé que tú eres el Santo de Dios”.

Pero Jesús le ordenó: “Cállate y sal de ese hombre”. Entonces el demonio tiró al hombre por tierra, en medio de la gente, y salió de él sin hacerle daño. Todos se espantaron y se decían unos a otros: “¿Qué tendrá su palabra? Porque da órdenes con autoridad y fuerza a los espíritus inmundos y éstos se salen”. Y su fama se extendió por todos los lugares de la región.

 

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Reto Trivia Vida de los Santos del mes de septiembre, cada día publicaré la vida de un santo y deberás de enviar tus respuestas del mes correspondiente al correo electrónico penriquegarcia@gmail.com del 1º  al 5 de cada mes.  Los resultados se publicaran el día 10 de cada mes.  ¿Aceptas el Reto de la Trivia de la Vida de los Santos? Para el mes de septiembre la trivia de la vida de los santos del #104 al #133. ¡ESPERO SUS RESPUESTAS!

 

En la primera lectura (1 Cor 2, 10-16) Pablo, queriendo profundizar en su propio pensamiento, afirma que ninguna persona, contando sólo con sus propias fuerzas, puede conocer a Dios, ni tampoco el misterio de la salvación que quiere entregarnos a todos. Todo es gracia, y sólo por gracia podemos participar nosotros en la salvación.

 

Esto es posible porque tenemos la revelación del Padre; es más, por medio de Cristo podemos decir que conocemos en cierto modo hasta los secretos de Dios, y nuestro lenguaje, apoyado por el Espíritu Santo, consigue balbucear algo verdadero y auténtico de lo que se refiere a la vida de Dios. Ahora bien, nosotros hemos recibido también el Espíritu que viene de Dios, es decir, el don de Dios por excelencia, del que nos viene el don de la sabiduría. De este modo entramos en sintonía con el mensaje revelado; más aún, se establece una simpatía entre nosotros y todo lo que nos es comunicado. Quien no acoge este don no lo saborea a fondo y no puede comprender el misterio, los secretos de Dios, sino que queda escandalizado. Lo que debería ser sabiduría se convierte para ellos simplemente en locura.

 

Por último, nosotros poseemos también “el modo de pensar de Cristo” (v.16), a saber estamos iluminados por la luz del Evangelio sobre lo que complace a Dios simplemente porque es verdadero, justamente porque se ha realizado en Cristo Jesús: en su vida terrena y de modo señalado en su muerte y resurrección. Poseer el modo de pensar de Cristo es una expresión cargada de significado apocalíptico, es decir, revelador, y no debe ser entendida en una acepción básicamente ética.

El trayecto que separa Nazaret de Cafarnaúm es relativamente corto y Jesús lo recorre con el solo objetivo de enseñar y curar. Éstos son, según Lucas, los dos modos con lo que Jesús muestra la autoridad de la que está investido. La de Jesús es una palabra eficaz: realiza lo que significa. Los gestos de Jesús son terapéuticos: llevan consuelo y vida a todos los que lo necesitan. ¿Tus palabras, actitudes y gestos brindan consuelo a los demás?

Las palabras y los gestos son el tejido conectivo de todo el Evangelio: Lucas lo afirma en el pasaje de los discípulos de Emaús en Lc 24, 19 “Ellos le dijeron: «Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras delante de Dios y de todo el pueblo;” como en Hechos 1,1 “El primer libro lo escribí, Teófilo, sobre todo lo que Jesús hizo y enseñó desde un principio”. En el fragmento de hoy, que da testimonio del comienzo del ministerio público de Jesús es una confirmación clara y evidente de que Jesús quiere ser escuchado y acogido por el hombre, por cada persona, por todo el hombre: por eso le habla al corazón y, al mismo tiempo le cura su cuerpo. Vemos que la Palabra de Jesús es viva y eficaz (Hb 4,12) y se traduce en una intervención de liberación: un pobre enfermo es liberado de un demonio inmundo.

Vemos que el demonio conoce quien es Jesús, pero no lo reconoce como su Señor y eso nos puede pasar, sabemos quién es Jesús pero no lo hemos reconocido como el Señor de nuestras vidas. ¿Qué te impide que Jesús sea el Señor de tu vida?

Jesús empieza un combate frontal contra el demonio, algo necesario para que Jesús pueda manifestar a cada persona que Él ha venido como salvador, es decir, a liberarnos de las ataduras del reino de Satanás y nos rescata para Dios y para su reino. Es interesante que el hombre poseído por el demonio se encontrara en la sinagoga, lugar donde se proclama la Palabra de Dios, pero el mal le impide aceptar a Jesús como su Señor.

Hay que destacar también dos efectos secundarios de la intervención de Jesús: “Todos se llenaron de asombro” (v. 36) y su “fama se extendía por todos los lugares” pero no hay un cambio en el corazón de ellos. A veces nos puede suceder lo mismo si no tenemos un encuentro personal con Jesus y dejamos nuestra vida atada al reino del mal.

 

Reto Trivia Vida de los Santos del mes de septiembre. #107

 

El santo de la trivia del día de hoy es originario de Emesa (Siria), fue el décimo primer sucesor de San Pedro y gobernó la Iglesia aproximadamente desde el 157 al 167. Murió mártir como todos los papas de los primeros siglos. Además de la persecución romana, nuestro santo debió enfrentarse con una amenaza mucho más peligrosa: La confusión fomentada por el gnosticismo.

La controversia sobre la Pascua:
Policarpo, obispo de Esmirna, quien había sido en su juventud discípulo directo de San Juan, fue a Roma en su ancianidad (160-162) para tratar con nuestro santo Papa de la trivia del día de hoy sobre la celebración de la pascua, la principal fiesta cristiana. Policarpo es del oriente donde se celebra la pascua en el 14 de Nisan, sin consideración al día de la semana que caiga. Mientras que en el occidente, siempre se celebraba el domingo. No se acordó nada. Según Eusebio: “Policarpo no pudo persuadir al Papa ni el Papa a Policarpo. La controversia no terminó pero los lazos de caridad no se rompieron”; el Papa permitió al venerable anciano celebrar en el día que se acostumbraba en la iglesia de Esmirna.

La tradición constante de los martirologios habla de martirio y señala la fecha del 17 de abril, aunque no es unánime. Se señala el cementerio de san Calixto, donde con frecuencia se enterraron a los papas, como posible lugar de su sepultura.

La reliquia de su cabeza fue entregada al arzobispo de Munich, Minucio, en el año 1590, y se venera en esa ciudad en la iglesia de los jesuitas. Los restos reposan en el sarcófago que está en el altar mayor de la capilla del Pontificio Colegio Español de Roma.

 

¡Lee la Biblia, confía en la misericordia de Dios y tu vida se transformará!

 

En Cristo y Santa María de Guadalupe

 

Padre Enrique García Elizalde

 

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