Jueves XXI del Tiempo Ordinario

Evangelio según san Mateo 24, 42-51

Jesús dijo a sus discípulos:
“¡estén en vela!
Porque no saben qué día vendrá su Señor.
Asegúrese de esto:
si el dueño de la casa
supiera la hora de la noche, cuando el ladrón habría de venir,
él estaría en vela
y no dejaría que entrara en su casa.
Así, ustedes también deben estar preparados,
porque a la hora que no lo esperen, el Hijo del Hombre vendrá.
“¿Quién, entonces, es el siervo fiel y prudente,
a quien el amo ha puesto a cargo de su casa
para distribuirles su comida a su debido tiempo?
Dichoso aquel siervo a quien su señor, a su llegada lo encuentre haciéndolo.
En verdad les digo que lo pondrá a cargo de todos sus bienes.
Pero si ese siervo malvado se dice a sí mismo, ‘Mi señor tarda mucho,’
y comienza a golpear a sus consiervos,
y come y bebe con los borrachos,
el amo del siervo vendrá en un día inesperado
y en una hora desconocida y lo castigará severamente
y le asignará un lugar con los hipócritas,
allí será el llanto y el crujir de dientes”.

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Reto Trivia Vida de los Santos del mes de agosto, cada día publicaré la vida de un santo y deberás de enviar tus respuestas del mes correspondiente al correo electrónico penriquegarcia@gmail.com del 1º  al 5 de cada mes.  Los resultados se publicaran el día 10 de cada mes.  ¿Aceptas el Reto de la Trivia de la Vida de los Santos? Para el mes de agosto la trivia de la vida de los santos del #73 al #103. ¡ESPERO SUS RESPUESTAS!

 

Pablo ha estado año y medio en Corinto, ha vivido allí un período de intensa actividad evangelizadora, conoce bien las luces y las sombras, los recursos y los problemas de esta comunidad, a la que está ligado por un afecto profundo. El fragmento que hemos leído hoy (1 Cor 1, 1-9) es el comienzo de la primera carta que dirigió a la comunidad, provocada por ciertas noticias, preocupantes y por ciertas preguntas que le habían sometido a su juicio. Siguiendo el esquema epistolar usual, se ponen de relieve en el preámbulo las relaciones que existen entre el remitente y el destinatario. Aquí se presenta Pablo a sí mismo como “apóstol”, es decir, “enviado” (ver versículo 1), y subraya que esta identidad suya le viene de Dios a través de una llamada expresa. Esta autoconciencia de Pablo es firme y segura, y la manifiesta en casi todas sus cartas porque es Dios quien lo ha escogido y llamado para cumplir esta misión. Densos de sentido teológico son asimismo los títulos de la comunidad. “La iglesia de Dios que está en Corinto” o “A todos ustedes, a quienes Dios santificó en Cristo Jesús y que son su pueblo santo” (v.2) indica que toda comunidad local, aunque tenga unos fundadores humanos, es obra de Dios. Los miembros de las comunidades locales, en comunión con la Iglesia universal, presente en todo el mundo, han sido santificados por Jesús y están en una continua tensión hacia la santidad plena, que se puede llevar a cabo a través de diferentes formas de vida.

 

En la acción de gracias, común en sus cartas, Pablo deja aparecer un claro entusiasmo por la riqueza de los dones otorgados a los corintios (vv. 4ss). De estos dones hablará, después, de una manera explícita en los capítulos 12-14. Menciona, en particular, los dones de la “Palabra” y del “conocimiento”, que eran los más estimados y buscados por los corintios. Sin embargo, a pesar de haber sido bendecidos con tanta gracia divina, los corintios no deben considerar que ya han llegado a la meta y son perfectos, sino que se deben considerar como gente en camino hacia la manifestación plena de la gloria del Señor. De allí la recomendación de permanecer firmes en la fe, fiándose de la fidelidad de Dios.
El Salmo Responsorial de hoy es tomado del Salmo 144, 2-3. 4-5. 6-7 y el estribillo es (cf. 1b) “Siempre, Señor, bendeciré tu nombre.”  La persona que es miembro de la Iglesia y es Dios quien lo ha llamado a la unión con su Hijo Jesucristo, un día tras otro bendecirá el nombre del Señor y no cesará su boca de alabarle. Porque en su corazón lleva el amor de Dios y quiere expresarlo a través de todo su ser.

 

Este pasaje se encuentra situado, en el marco redaccional de Mateo, en el último gran discurso de Jesús: el “Discurso escatológico o del Final de los Tiempos”  (capítulos 24 y 25), dominado por la descripción de las tribulaciones de Jerusalén y de las persecuciones por las que pasa la Iglesia, por el anuncio de la crisis cósmica que precederá al final y por la consecuente necesidad de vigilancia. El objetivo del discurso no es provocar miedo; al contrario, pretende animar a los discípulos del Señor. La historia no tiene sólo un final, sino una consumación; el mundo no camina hacia las catástrofes, aunque las habrá, sino que se abre a una nueva belleza. Pablo dirá que la vida humana es toda ella un trabajo de parto para alumbrar la nueva creación (cf. Rom 8 19ss).

 

Desde esta perspectiva, Jesús exhorta a la vigilancia en la espera e ilustra este tema con cuatro parábolas, la primera de las cuales es la que hemos leído. “Velen”, “estén preparados”: éstas son las palabras claves. En efecto, si bien es cierta la venida del Señor, el momento no lo sabemos, solamente el Padre celestial. La imagen del ‘ladrón’ (v.43) da viveza al sentido de imprevisto: era una imagen muy conocida en la Iglesia primitiva y aparece también en el pensamiento de Pablo (ver 1 Tes 5, 2-4). No es sólo el amo el que debe de velar la casa; también han de hacerlo los criados que aman al amo y a la casa porque es su hogar donde viven. El siervo ‘fiel sensato’ (v. 45) hace las veces del amo, se encuentra amoroso con los compañeros y responsable en las tareas que le han sido confiadas. Hace lo contrario que el criado malo, que, al ver que no llega el amo, se aprovecha para dar rienda suelta a sus placeres desenfrenados, se pone a hacer de amo derrochando los bienes y maltratando a sus compañeros. Es de esperar que el final de estos dos criados sea muy diferente.

 

Escuchamos en las noticias o a través de nuestros amigos o las redes sociales que cada día se nos adelantan algunas personas hacia la otra vida. Pero esto no debe de quitarnos nuestra paz porque el Señor nos impulsa en la lectura del pasaje del Evangelio de hoy a “¡estar en vela!” Es decir,  ¡Tenemos que estar listos para ese momento! Muchas de las veces no nos gusta pensar en ello, debido a que el ajetreo de la vida nos consume y nos enfocamos en nuestros trabajos, pagar  las deudas, hacer las tareas de la casa, actividades deportivas, estudios, trabajos, etc. Vivimos una vida muy acelerada y pocas veces pensamos que estamos de paso por este mundo, que somos peregrinos y vamos a ir a la vida eterna. ¿Cuánto tiempo invertimos en nuestra relación con Jesús y preparándonos para la eternidad?

 

Antes de entrar al seminario conocí a los Salesianos, que son religiosos (sacerdotes y hermanos) fundados por San Juan Bosco con el carisma de formar a los jóvenes, con ellos jugaba fútbol en Coacalco, Estado de México. Aprendí y reflexione sobre cosas muy importantes para la vida, una de ellas es si estamos listos para ir a la presencia del Señor hoy. A la edad de 16 años pensaba que iba a vivir muchos años. Posponía para el día siguiente mi relación con Dios,  reconciliarme con Él y con mi prójimo. Allí aprendí que el Señor vendrá por nosotros como un ladrón en la noche y no sabemos ni el día ni la hora. Por eso “Prepárate hoy”.

 

Me dijeron “Si te quedaran sólo seis meses de vida, ¿Qué harías? O mejor aún, si te dijeran que hoy es tu último día, ¿cómo lo pasarías? Entonces, me di cuenta que no tenemos la vida comprada y desperdiciaba mucho tiempo en cosas que no valían la pena. A partir de entonces, intento vivir mi día al máximo, vivir una vida intensa y plena, disfrutar mi tiempo con mi familia y amigos. Les digo desde el corazón lo mucho que significan para mí. Comparto todo lo que Dios me ha dado, especialmente mi fe y mi vida para el servicio de Dios y salvación de los demás. Los animo a preparar sus vidas para que así ellos estén listos para encontrarse con Jesús cuando Él venga por ellos. Trato de vivir mi vida a tope, al máximo, como si hoy fuera mi último día. Y podría serlo. Sólo Dios lo sabe.  ¿Imagínate cuánto más amor y paz habría en tu vida si vivieras todos los días al máximo? Vive hoy en plenitud y no dejes para mañana nada. ¿Estás listo para encontrarte con Jesús hoy? Si no, ¿qué debes cambiar?

 

Cuando mi obispo me ordenó sacerdote en mi primer Misa me dijo: “Celebra esta Misa como si fuera tu primera Misa, la última y la única.” Y eso lo he aplicado para “Vivir este día como si fuera mi primer día, el último y el único.” ¿Cómo pasarías este día si fuera tu último día en la tierra? ¿Con quién necesitas reconciliarte?

 

Reto Trivia Vida de los Santos del mes de agosto. #102

Nació en Zudaire, Navarra, en 1548. Con el ideal de entregar su vida a Dios al modo de San Francisco Javier, entra en la Compañía de Jesús a sus 19 años de edad en el otoño de 1567, en el Noviciado de Villarejo de Fuentes, Cuenca.

 

“Es sastre, tiene fuerzas y desea aprovecharse en la perfección”, manifiesta un informe de sus Superiores. Terminada la formación en Alcalá de Henares y en Cuenca, pasa al Colegio de Plasencia, Cáceres, donde es destinado a la misión del Brasil.

 

“Yo voy contento, porque tengo que ser Mártir”, comunica a su director espiritual después de unos ejercicios espirituales. “Se portaba con tanta sinceridad y pureza de vida, que era muy amado por todos”, constata la historia de la provincia de Toledo.

 

El 15 de julio de 1570, a disparo de arcabuz y golpe de pica y espada, cuatro navíos y un galeón enemigos de la fe católica y del ideal misionero que llevaba al Brasil a cuarenta jesuitas en la nave Santiago, ornarían para siempre en sangre martirial, cuarenta palmas misioneras. Son los Mártires del Brasil. Con su crucifijo al frente, el Beato había sido escogido entre otros por el Beato Ignacio de Acevedo, su Superior, para que animara estratégicamente en aquellos momentos.

 

Pero con el cuerpo abierto a punta de espada en el pecho y junto al cuello, es arrojado vivo al mar. Sus labios, jubilosamente, vibran hacia el Cielo con un Te Deum de agradecimiento a Dios por el martirio.

 

¡Lee la Biblia, confía en la misericordia de Dios y tu vida se transformará!

 

En Cristo y Santa María de Guadalupe

 

Padre Enrique García Elizalde

 

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Un comentario en “Jueves XXI del Tiempo Ordinario

  1. Maria de Jesus Rios Gonzalez dijo:

    Hola muy buenos días que hermosas palabras nos dice el día de hoy y todos los días con sus testimonios de vida,con la palabra de Dios que me hace reflexionar hasta dónde me alejado de Dios y de no saber disfrutar el sólo por hoy gracias por sus palabras que Dios lo bendiga hoy, mañana y siempre

    El mié., 29 de ago. de 2018 22:53, Fr. Enrique Garcia escribió:

    > egarcia1975 posted: “Evangelio según san Mateo 24, 42-51 Jesús dijo a > sus discípulos: “¡estén en vela! Porque no saben qué día vendrá su Señor. > Asegúrese de esto: si el dueño de la casa supiera la hora de la noche, > cuando el ladrón habría de venir, él estaría en vela y no de” >

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