Fiesta de la Transfiguración del Señor

Evangelio según san Marco 9, 2 – 10

En aquel tiempo, Jesús tomó aparte a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos a un monte alto y se transfiguró en su presencia. Sus vestiduras se pusieron esplendorosamente blancas, con una blancura que nadie puede lograr sobre la tierra. Después se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús.

Entonces Pedro le dijo a Jesús: “Maestro, ¡qué a gusto estamos aquí! Hagamos tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías”. En realidad no sabía lo que decía, porque estaban asustados.

Se formó entonces una nube, que los cubrió con su sombra, y de esta nube salió una voz que decía: “Éste es mi Hijo amado; escúchenlo”.

En ese momento miraron alrededor y no vieron a nadie sino a Jesús, que estaba solo con ellos.

Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de en¬tre los muertos. Ellos guardaron esto en secreto, pero discutían en¬tre sí qué querría decir eso de “resucitar de entre los muertos”.

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Reto Trivia Vida de los Santos del mes de agosto, cada día publicaré la vida de un santo y deberás de enviar tus respuestas del mes correspondiente al correo electrónico penriquegarcia@gmail.com del 1º  al 5 de cada mes.  Los resultados se publicaran el día 10 de cada mes. ¿Aceptas el Reto de la Trivia de la Vida de los Santos? Para el mes de agosto la trivia de la vida de los santos del #73 al #103. ¡ESPERO SUS RESPUESTAS!

 

Unámonos en oración por nuestros hermanos afectados por el terremoto en Indonesia, para que el señor les conceda su paz interior durante estos momentos difíciles.

 

Hoy la Iglesia celebra con gran gozo la Transfiguración de nuestro Señor. ¿Por qué Jesús llevó a Pedro, Santiago y Juan al Monte Tabor y se mostró en gloria con Moisés y Elías? Jesús quería mostrarles que había esperanza cuando las cosas se ven mal. Quería que vieran que había nueva vida después de la muerte, incluso cuando las cosas parecían sombrías. Nosotros también podemos tener experiencias en la cima de la montaña con nuestro Señor. Podría ser el nacimiento de un hijo, en un retiro, en un paseo por la naturaleza, al recibir la primera Comunión o Reconciliación o algún otro sacramento. Creo que el Señor se revela a nosotros en la gloria muchas veces durante nuestras vidas. Él está tratando de mostrarnos que Él está con nosotros siempre, como Él prometió antes de ascender al cielo. Él está tratando de mostrarnos Su amor siempre. Y Jesús quiere que nos aferremos a la esperanza cuando las cosas se ven mal.

También todos tenemos experiencias en el desierto cuando sentimos que Dios está muy lejos o no existe. San Ignacio de Loyola dice que debemos recordar estas experiencias en la cima de la montaña, porque nos llevarán a través de los períodos de vida del desierto. Él dice que las poderosas experiencias de Dios son como fuentes interminables de gracia que podemos regresar una y otra vez. La Transfiguración no fue sólo para Pedro, Santiago y Juan, sino para nosotros también. Jesús quiere darnos la esperanza en medio de nuestras tribulaciones.

La Madre Teresa experimentó muchos años de sequedad espiritual. Sin embargo, se basó en experiencias en su vida cuando sintió la presencia de Dios muy fuerte. Estas experiencias la ayudaron a atravesar el desierto. Hay momentos en que no sentimos la presencia de Dios, pero eso no significa que Dios no está allí.

Podemos decir: “Nunca he tenido una experiencia en la cumbre.” Los invito a pasar tiempo cada día en silencio, reflexionando sobre nuestra vida. Reflexiona sobre cada día y cómo el Señor se nos revela. El amor siempre es auto-revelador. Jesús lo hace con nosotros todo el tiempo. ¿Me revelo a Él?

 

Reto Trivia Vida de los Santos del mes de agosto. #78

Originario de la Campania, era un diácono de Roma, viudo, cuyo hijo, nuestro santo del día de hoy, había de ceñir también la tiara pontificia. En el año 514 fue elegido Papa. Tuvo que consagrar toda su actividad al problema delicado y complejo de la situación que había producido en el oriente el cisma, provocado por Acacio de Constantinopla con el fin de aplacar a los monofisitas.

Pertenece el honor de haber acabado con el cisma mediante la confesión de fe que lleva su nombre: “La Fórmula de Hormidas”. Este documento, citado todavía por el Concilio Vaticano I, es una de las pruebas más fehacientes de la autoridad que se atribuía al Papa en los seis primeros siglos. Sabemos que fue un hombre inteligente, hábil y amante de la paz. En sus últimos años tuvo el consuelo de ver cesar en África la persecución de los vándalos.

 

 

¡Lee la Biblia, confía en la misericordia de Dios y tu vida se transformará!

 

En Cristo y Santa María de Guadalupe

 

Padre Enrique García Elizalde

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